El Departamento de Guerra de Estados Unidos defendió la legalidad y legitimidad de la Operación Southern Spear, tras nuevas críticas políticas y mediáticas por un supuesto “golpe doble” contra una narcolancha venezolana ocurrido el 2 de septiembre. La secretaria de Prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, ofreció una rueda de prensa inusualmente contundente en la que aseguró que las acciones militares se enmarcan “plenamente en el derecho estadounidense, el derecho internacional y la Ley de Conflicto Armado”, a la vez que negó que el secretario de Guerra Pete Hegseth hubiese ordenado explícitamente matar a todos los sobrevivientes del ataque inicial.
“Cada golpe realizado contra estas organizaciones terroristas designadas se ejecuta para proteger los intereses vitales de Estados Unidos y defender la patria”, afirmó Wilson. Según datos revelados en la conferencia, Southern Spear ha llevado a cabo 21 ataques cinéticos, con un saldo de 82 presuntos narco-terroristas muertos, dos heridos repatriados y un intento de rescate frustrado por autoridades mexicanas.
El «Golpe Doble» del 2 de septiembre: qué ocurrió y quién dio la orden
El episodio central que desató la controversia ocurrió el 2 de septiembre, cuando fuerzas estadounidenses atacaron una embarcación sospechosa de pertenecer al Cartel de los Soles, recientemente designado por la administración Trump como organización terrorista extranjera (FTO). El primer ataque destruyó el barco y provocó la muerte de nueve ocupantes. Sin embargo, dos sobrevivientes quedaron aferrados a restos flotantes.
Minutos después, se ejecutó un segundo ataque —el denominado “golpe doble”— para “eliminar la amenaza restante”, según funcionarios del Pentágono.
Wilson precisó que la decisión fue tomada por el almirante Frank “Mitch” Bradley, comandante del Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. (Socom), “bajo autoridades claras y de larga data”, y no por el secretario Hegseth.
La aclaratoria llegó luego de un artículo del Washington Post que alegaba que Hegseth ordenó a las fuerzas estadounidenses “matar a todos” los ocupantes del barco, generando acusaciones inmediatas de crímenes de guerra por parte de líderes demócratas y algunos republicanos. La Casa Blanca desmintió el reporte, calificándolo de “fabricado, inflamatorio y profundamente engañoso”.
En paralelo, el New York Times reportó que Hegseth sí autorizó el ataque inicial, pero no dio instrucciones específicas respecto a los sobrevivientes, decisión que recayó por completo en Bradley.
En un mensaje publicado en X, Hegseth defendió al almirante:
“El almirante Mitch Bradley es un héroe americano. Tiene mi 100% de apoyo. Estados Unidos es afortunado de contar con hombres como él protegiendo a nuestra nación.”
Lanza del Sur: la mayor operación militar de EE.UU. en el Caribe en décadas
Lanzada oficialmente el 14 de noviembre, la operación Southern Spear constituye la intervención militar más robusta de Estados Unidos en el Caribe desde la década de 1980. Entre los activos desplegados se encuentran:
el portaaviones USS Gerald R. Ford;
destructores clase Arleigh Burke;
unidades de fuerzas especiales;
aeronaves F-35 y P-8;
y más de 15.000 efectivos militares.
El objetivo declarado es desmantelar redes de narco-terrorismo que operan en rutas marítimas entre Venezuela, el Caribe y EE.UU. El presidente Donald J. Trump ha respaldado la operación, advirtiendo el 29 de noviembre que el espacio aéreo “sobre y alrededor de Venezuela” está “cerrado en su totalidad”, advertencia dirigida a aerolíneas, pilotos, traficantes de drogas y tratantes de personas. La FAA había advertido días antes sobre interferencias en GPS y riesgos militares crecientes en la zona.
Reacciones internacionales y críticas internas
La operación ha provocado tensiones diplomáticas significativas. El dictador venezolano Nicolás Maduro calificó los ataques de “agresiones ilegales” y “guerra injusta” contra Venezuela. El Reino Unido y Colombia suspendieron temporalmente el intercambio de inteligencia con EE.UU., aduciendo incertidumbre sobre la legalidad de las acciones.
El Centro Soufan alertó sobre posibles “mission creep”, señalando que las operaciones podrían expandirse más allá de los objetivos iniciales. En el Congreso estadounidense, el senador Ed Markey (D-MA) pidió la renuncia de Hegseth, describiéndolo como “posible criminal de guerra”, mientras republicanos moderados han solicitado autorización congressional formal para continuar la operación.
“Solo hemos comenzado”: el Pentágono defiende su postura
Pese a las críticas, Wilson cerró su intervención reafirmando el compromiso del Pentágono:
“Este departamento defenderá nuestra patria. Esto no es un eslogan; es un compromiso. Y, como ha dicho el secretario Hegseth: Cuando se trata de eliminar narco-terroristas, solo hemos comenzado.”
Fuentes de Reuters y Bloomberg sostienen que la Casa Blanca evalúa una fase terrestre limitada dentro de territorio venezolano. Trump ha dicho que habrá acciones “muy pronto”. Según reportes, operaciones encubiertas de la CIA ya cuentan con autorización, aunque también se planifica un diálogo directo entre Trump y Maduro para evitar una escalada regional no deseada.