El Cartel de los Soles, organización criminal bajo la batuta de Nicolás Maduro y sus aliados se convirtió en el blanco principal de la guerra global contra el narcoterrorismo que libra Estados Unidos. Así lo demuestran las recientes acciones de la administración de Donald Trump.
El gobierno estadounidense arremete contra el régimen venezolano con fuertes medidas y decisiones, tales como la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista global y el aumento de la recompensa por información que conduzca a la captura de Maduro y otros funcionarios ligados a su acción criminal.
Y es que el accionar del Cartel de los Soles y la dictadura venezolana, no solo tendría que ver con narcotráfico, sino igualmente con terrorismo y una gran red de lavado de dinero en conjunción con sus asociados con carteles internacionales. Hablamos, especialmente, de la distribución de cocaína mezclada con fentanilo en EE. UU., un coctel que encendió las alarmas estadounidenses.
La respuesta de Maduro
La respuesta del régimen de Nicolás Maduro no se ha hecho esperar y, en tal sentido, desplegó una millonaria campaña propagandística y todos los agentes del chavismo se activaron para denunciar las acciones como una violación de la soberanía. Igualmente, instrumentó una narrativa de unión cívico-militar-policial y denunció una violación de la soberanía y una estrategia para desestabilizar el país.
Maduro y sus agentes respondieron con la típica arenga chavista en la que destacan su negativa a «rendirse a los intereses de los Estados Unidos» y afirmando su resiliencia.
Diosdado Cabello negó —una vez más— la existencia del Cartel de los Soles, calificándola de una mentira de EE. UU. dirigida a manipular a la opinión pública. Ha tergiversado la información sobre casos como Clíver Alcalá Cordones y el Hugo «Pollo» Carvajal a través de la desinformación. Se espera una estrategia internacional en contra de quienes exponen su naturaleza criminal.
A su vez, los aliados del régimen de Maduro, Rusia, Irán, China, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Turquía, denuncian las medidas estadounidenses como violaciones del derecho internacional y la soberanía.
Cartel de los Soles: asunto de seguridad nacional para EE. UU.
Entretanto, EE. UU. justifica sus acciones y medidas al considerarlas como un asunto de seguridad nacional y una forma de presionar a la élite venezolana a la traición.
Las medidas estadounidenses se fundamentan en acusaciones explícitas de narcotráfico y vínculos con organizaciones criminales transnacionales como el Cartel de los Soles. Un punto crucial es la afirmación de la fiscal de EE. UU., Pamela Jo “Pam” Bondi, que asegura que esta organización terrorista global distribuye una mezcla de cocaína con fentanilo.
La administración estadounidense redefine la lucha contra estas organizaciones, tratándolas no solo como grupos criminales, sino como «organizaciones terroristas globales», lo que permite el uso de herramientas de seguridad nacional, inteligencia y defensa.
Las acciones estadounidenses contra el narcoterrorismo
Estados Unidos incrementó a USD 50 millones la recompensa que conduzca a la captura de Nicolás Maduro, al tiempo que la califica de «histórica». También se mantienen recompensas por Diosdado Cabello Rondón y Vladimir Padrino López.
Esto tiene sustento en acusaciones de narcotráfico y colaboración con organizaciones criminales transnacionales por parte del régimen de Nicolás Maduro. Los señalamientos de la fiscalía sobre la droga distribuida por el Cartel de los Soles —la citada mezcla de cocaína y fentanilo— conecta la crisis de opioides en EE. UU. con el narcotráfico venezolano.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, declaró que el régimen venezolano no debe ser tratado como una «pandilla callejera local», sino como «grupo terrorista que en muchos casos tienen ejércitos propios que controlan territorio».
La designación permite a EE. UU. del Cartel de los Soles como organización terrorista global, permite al gobierno de Donald Trump el uso de otras herramientas del poder estadounidense, de sus agencias de inteligencia y del Departamento de Defensa, para combatirlo.
De este modo, carteles como el Cartel de los Soles y el Tren de Aragua son ahora categorizados como grupos criminales que deben ser tratados como terroristas por su organización, armas de guerra y control territorial.
Cartel de los Soles: una empresa criminal de lavado de dinero
Pero más allá de las recompensas y el tráfico de drogas, la información de que dispone el gobierno estadounidense sugiere que lo que está detrás de esto es sencillamente una gran empresa criminal de lavado de dinero que ha llevado, sin duda alguna, al régimen de Maduro a ser más poderoso.
En tal sentido, la administración Trump prepara más acciones y datos sobre la corporación del lavado de dinero en que se convirtió la dictadura venezolana y sus agentes asociados. Las medidas a implementar estarías enfocadas a cortar el financiamiento que nutre las arcas del régimen chavista.
Aumento de la recompensa: una invitación a la traición
El objetivo táctico clave de las recompensas implementado por el gobierno de Donald Trump no es otra cosa que una invitación a la traición. Se trata de una tentación financiera significativa dirigida a los miembros del círculo íntimo del chavismo, para animarlos a desertar y proporcionar información útil que pueda conducir a arrestos.
Aunque la captura directa de Nicolás Maduro se considera improbable, de acuerdo a los informes que se manejan, las recompensas ejercen una fuerte presión psicológica y financiera para el entorno íntimo del tirano venezolano.
Vea en Sin Filtros “Cartel de los Soles: Guerra Global contra el Narcoterrorismo”: