La expansión militar china en América Latina se concreta en una red de estaciones espaciales en Argentina, Bolivia, Chile y Brasil completa la arquitectura de vigilancia global de China y le proporcionan capacidad de seguimiento de precisión y potencial interceptación de señales fuera del control de los países anfitriones.
Así lo determina el informe del Comité Selecto sobre la Competencia Estratégica entre Estados Unidos y el Partido Comunista Chino del Congreso de los Estados Unidos el cual revela que dicha red de infraestructura espacial de la República Popular China en Latinoamérica constituye una pieza fundamental para la seguridad nacional y la superioridad operativa de Pekín.
Sostiene el reporte que estas infraestructuras, aunque presentadas como científicas o comerciales, forman parte de una arquitectura integrada de doble uso que fortalece el Conocimiento del Dominio Espacial (SDA) del Ejército Popular de Liberación (EPL), amplía su capacidad de vigilancia global y puede contribuir a sus capacidades militares futuras.
Así, mientras las instalaciones en Venezuela actúan como puntos de control estratégico en el Caribe, las estaciones en Argentina, Bolivia, Chile y Brasil completan un «paraguas de información» que permite al EPL mantener una vigilancia global casi continua.
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Argentina: nodo crítico del espacio profundo
Argentina alberga dos de las instalaciones más significativas de la red china, destacando por su tecnología avanzada y la falta de supervisión local.
Estación de Espacio Lejano (Neuquén)

Uno de los casos más conocidos es la Estación Espacio Lejano ubicada en Bajada del Agrio, provincia de Neuquén. Según el informe, la estación es operada por la Administración Nacional del Espacio de China en colaboración con la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina.
El sitio se encuentra cerca de la misma longitud que la costa este de EE. UU. y a una distancia similar del ecuador que Washington, D.C., lo que le otorga una visibilidad privilegiada de los satélites geoestacionarios que prestan servicio en esa región.
Se encuentra activa desde 2018 y, oficialmente, su misión es apoyar misiones interplanetarias como las sondas Chang’e y contribuir a futuras investigaciones de Marte.
Sin embargo, el Comité Selecto subraya que la estación posee capacidades técnicas que exceden una función exclusivamente científica. Cuenta con una antena de alta ganancia de 35 metros que opera en bandas S, X y Ka, frecuencias necesarias para interferometría de línea de base muy larga (VLBI), pero también utilizadas en inteligencia electrónica (ELINT) e inteligencia de señales (SIGINT).
El informe señala que:
- La estación fue probada para transmisión de datos VLBI en tiempo real a Pekín.
- Está equipada con relojes atómicos de máser de hidrógeno para sincronización precisa.
- Posee sistemas avanzados de telemetría y procesamiento en tiempo real.
Subraya el reporte como elemento significativo que Argentina otorgó a China un arrendamiento por 50 años sobre el terreno de 200 hectáreas, con derecho exclusivo de operación y exenciones fiscales. Además, el informe indica que ciudadanos argentinos están excluidos de realizar inspecciones en el sitio, lo que impide verificación independiente del uso estrictamente civil de la instalación.
Observatorio Astronómico Félix Aguilar (San Juan)

El informe también examina el proyecto de Telemetría Láser Satelital (SLR) en el Observatorio Astronómico Félix Aguilar, en la provincia de San Juan.
Establecido en 2005 con participación de los Observatorios Astronómicos Nacionales de China (NAOC), el sistema SLR del sitio fue diseñado por instituciones científicas chinas y financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología de China.
El Comité Selecto describe al sitio como el más activo de su tipo en Latinoamérica y un componente clave de las redes geodésicas globales de China.
El telescopio láser de 60 cm permite:
- Obtener datos orbitales de alta precisión.
- Lograr exactitud milimétrica en mediciones geodésicas.
- Refinar ubicación y orientación de sitios de lanzamiento.
Advierte el informe que este tipo de capacidades puede tener aplicaciones de doble uso, lo que incluye conocimiento de la situación espacial, defensa antisatélite y mejora en precisión de sistemas de misiles balísticos de largo alcance. Asimismo, se menciona el proyecto CART (Radiotelescopio China-Argentina), con un radiotelescopio de 40 metros diseñado para operar entre 1 y 45 GHz. Aunque se presentó como proyecto astronómico, el informe indica que la capacidad de obtener datos milimétricos de orientación y geolocalización generó sospechas sobre posibles aplicaciones de inteligencia. El proyecto fue cancelado en 2025.
Estación Terrestre de Río Gallegos
Otra instalación en Argentina es la estación terrestre de Río Gallegos, facilitada mediante alianza entre Ascentio Technologies y Emposat (Beijing Aerospace Yuxing Technology).
Aunque autorizada como instalación civil en 2021, el informe parlamentario estadounidense subraya que Emposat mantiene vínculos con la Fuerza Aeroespacial del EPL y con las Bases 25 y 26 del EPL, que funcionan como centros de comando para lanzamientos de satélites chinos.
La estación está equipada con entre cuatro y seis antenas en bandas X y C, además de una antena parabólica adicional. Desde el punto de vista del Comité Selecto, estas capacidades permiten comunicaciones seguras y pueden integrarse en arquitecturas de guerra electrónica y monitoreo de transmisiones satelitales.
Bolivia: control y soberanía tecnológica
Bolivia alberga dos estaciones clave vinculadas a la República Popular China: La Guardia y Amachuma. La infraestructura se centra en la gestión del satélite Túpac Katari, pero bajo un ecosistema tecnológico chino.
Estación Terrena La Guardia-Santa Cruz

Construida por la China Great Wall Industry Corporation bajo supervisión técnica del Control General de Lanzamiento y Seguimiento de Satélites de China (CLTC), la estación La Guardia es oficialmente un sitio de respaldo para el satélite Túpac Katari (TKSAT-1).
El proyecto fue financiado mediante un préstamo de USD 250 millones otorgado por la República Popular China, lo que —según el informe— crea una presencia técnica china de largo plazo.
La estación cuenta con:
- Antena parabólica de 13 metros para control principal del satélite.
- Antena de 5 metros para enlace con Amachuma.
- Capacidades en bandas Ku y C.
- Laboratorio de procesamiento y análisis de imágenes satelitales.
El informe destaca que las capacidades TT&C y de análisis de teledetección permiten aplicaciones de doble uso y que la integración con el CLTC, vinculado al EPL, facilita contribución a la SDA.
Estación Terrestre Amachuma-La Paz

La estación Amachuma, finalizada en 2013 por la Great Wall Industry Corporation, es la principal instalación TT&C para el TKSAT-1.
Cuenta con seis antenas de gran tamaño:
- Tres de 13 metros.
- Una de 9 metros.
- Una de 7,4 metros.
- Una de 5 metros.
El informe indica que ingenieros bolivianos fueron capacitados en China y que, Iván Zambrana, director de la Agencia Espacial Boliviana, reconoció que la instalación alquila tiempo de antena a entidades chinas para controlar lanzamientos de satélites propios.
Desde la perspectiva del Comité Selecto, esta combinación de infraestructura, capacitación técnica y presencia operativa regular de personal vinculado a China permite utilizar hardware de alto rendimiento para misiones propias del ecosistema espacial chino.
Chile: radiotelescopios y centros de datos
En Chile, el informe identifica dos nodos relevantes: el Centro de Datos Astronómicos China-Chile y la Estación Satelital de Santiago.
El informe menciona estaciones terrestres y radiotelescopios que detectan ondas de radio del espacio exterior. Estas herramientas permiten al EPL identificar, rastrear y analizar objetos espaciales extranjeros (satélites de adversarios).
Centro de Datos Astronómicos China-Chile – Santiago

Establecido mediante colaboración entre la Academia de Ciencias de China, Huawei y la Universidad Técnica Federico Santa María, el centro aprovecha computación de alto rendimiento e inteligencia artificial para procesar datos del Atacama Large Millimeter Array.
El Comité Selecto subraya que la potencia de supercomputación necesaria para filtrar señales del espacio profundo puede reutilizarse para inteligencia de señales y explotación de datos sensibles interceptados.
El informe también menciona el Parque Astronómico Ventarrones y su proyecto de Monitoreo de Objetos Transitorios. Aunque presentado como proyecto civil de búsqueda de asteroides, la tecnología de rastreo de alta precisión requerida es idéntica a la utilizada para localización satelital.
El proyecto fue suspendido y posteriormente cancelado en 2025 por preocupaciones de seguridad.
Estación Satelital de Santiago

Ubicada en los Andes chilenos, esta estación fue inicialmente un centro de colaboración entre la Corporación Espacial Sueca y el Control de Lanzamiento y Seguimiento de Satélites de China.
En 2020, la corporación sueca dejó caducar contratos con la entidad china después de que la Agencia Sueca de Investigación de Defensa descubriera que el acceso a antenas podría utilizarse para recopilación de inteligencia militar.
La infraestructura incluye un conjunto lineal de cuatro filas para rastreo de objetos a alta velocidad y un complejo de antenas Yagi cercado.
Según el informe, estas herramientas pueden interceptar señales de satélites extranjeros y permitir el monitoreo preciso de sus movimientos.
Brasil: estaciones conjuntas y radioastronomía avanzada
Brasil alberga dos proyectos relevantes señalados por el Comité Selecto: la Estación Terrestre Tucano y el Laboratorio Conjunto China-Brasil de Tecnología de Radioastronomía.
Al igual que en Chile, las instalaciones brasileñas forman parte de la columna vertebral de la red de teledetección de China, reduciendo los retrasos en la retransmisión de datos y permitiendo flujos de información en tiempo real hacia Pekín.
Estación Terrestre Tucano
Formalizada en 2020, es una empresa conjunta entre Ayla Nanosatellites y Beijing Tianlian Space Technology, afiliada a la Academia China de Tecnología Espacial y a la Corporación China de Ciencia y Tecnología Aeroespacial.
El acuerdo incluye almacenamiento e intercambio de datos operativos entre redes de antenas interconectadas, ampliando cobertura para satélites LEO y GEO.
El informe indica que tal intercambio puede mejorar precisión de seguimiento, resiliencia de comando y SSA en activos civiles y de defensa.
Además, Ayla firmó un memorando de entendimiento con el Departamento de Ciencia y Tecnología de la Fuerza Aérea Brasileña, lo que incluye capacitación de personal militar.
Desde la perspectiva del Comité, esto crea un canal para observar e influir en la doctrina espacial militar brasileña.
Laboratorio Conjunto China-Brasil-Serra do Urubu
Establecido en 2025 mediante acuerdo entre el Instituto de Investigación de la Red de Ciencia y Tecnología Eléctrica de China (CESTNCRI) y universidades brasileñas, el laboratorio se centra en radioastronomía y observación del espacio profundo.
El proyecto se basa en el telescopio BINGO, diseñado para detectar oscilaciones acústicas bariónicas.
El informe destaca que el analizador FFT del sistema puede digitalizar y categorizar señales con extrema sensibilidad. Aunque los astrónomos consideran ciertas señales como interferencias a eliminar, los algoritmos utilizados podrían interceptar y clasificar pulsos de radar militar, telemetría satelital y actividad de guerra electrónica.
Arquitectura integrada de doble uso: guerra informatizada
De acuerdo con el informe del Comité Selecto del Congreso estadounidense, la red de infraestructura espacial china en Argentina, Bolivia, Chile y Brasil no consiste en proyectos aislados, sino en componentes de una arquitectura integrada de doble uso.
Ser estaría, por tanto, ante una estrategia de guerra informatizada por parte de China en la que las estaciones permiten a China rastrear objetos que están fuera de la vista de las estaciones en China continental.
Estas instalaciones:
- Amplían la cobertura global de China.
- Reducen puntos ciegos geométricos.
- Refuerzan la capacidad de Conocimiento del Dominio Espacial del EPL.
- Pueden contribuir a capacidades contraespaciales y de precisión militar.
El del Comité Selecto sobre la Competencia Estratégica entre Estados Unidos y el Partido Comunista Chino del Congreso de los Estados Unidos concluye que esta arquitectura integrada proporciona al EPL una capacidad de vigilancia casi continua y fortalece su resiliencia operativa en escenarios de paz o conflicto.
En conjunto con las estaciones en Venezuela examinadas en la nota anterior, la infraestructura en estos cuatro países consolida una red hemisférica que, según el análisis del Congreso de los Estados Unidos, tiene implicaciones estratégicas directas para la competencia global y la seguridad del hemisferio occidental.
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