A través del Cartel de los Soles se materializa la alianza de Gustavo Petro con Nicolás Maduro Maduro y el crimen organizado

El Cartel de los Soles —designado organización terrorista global por Estados Unidos— sería el punto de materialización de la alianza que Gustavo Petro mantiene con Nicolás Maduro y el crimen organizado.

La advertencia le hace Fernando Vargas Quemba, director del Comité de Víctimas de las FARC, abogado, catedrático, defensor de DD. HH. y vocero de las víctimas del comunismo en Colombia, a Sin Filtros y Venezuela Política, quien analiza los posibles vínculos del mandatario colombiano con el narcoterrorismo personificado en el régimen venezolanos y sus agentes.

Vargas Quemba afirma que existe una estrategia de desestabilización regional, con Cuba como actor central, que busca la unificación de Colombia y Venezuela bajo un mismo gobierno de corte socialista, financiado por el narcotráfico y la explotación ilícita de minerales.

Todo sería parte de la «guerra híbrida» en la que la desinformación juega un papel fundamental.

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Alineación Petro-Maduro y la estrategia regional

Fernando Vargas Quemba describe la relación entre Gustavo Petro y Nicolás Maduro como «más cerca que nunca de acuerdos de estrategias» en las que supuestamente trabajan para concretar un proyecto de larga data de instauración del socialismo en Colombia.

Al mismo tiempo, refiere que con la alineación de su gobierno con Maduro y no con EE. UU., Petro adopta una postura que prioriza la soberanía por encima de la seguridad, incluso brindando «cierto apoyo a lo que los Estados Unidos han calificado como una organización terrorista global».

En tal sentido, el analista critica la postura del presidente Petro de instar a los militares colombianos a «defender a Maduro y no a los colombianos». Una línea que marcaría el mandatario neogranadino, frente a posibles acciones militares de EE. UU. contra el Cartel de los Soles.

El Cartel de los Soles y el narcotráfico

Fernando Vargas Quemba que, a raíz de la designación del Cartel de los Soles como organización terrorista global por el gobierno de Estados Unidos, es necesario discutir y establecer qué tipo de relación mantiene Gustavo Petro con el crimen organizado o con el terrorismo. Tal vínculo estaría dado en razón de la defensa del presidente colombiano al régimen de Nicolás Maduro, cabecilla de dicha organización criminal.

Vargas hace referencia a la refutación que Diosdado Cabello hizo en respuesta a las acusaciones de EE. UU. y en la que cita un informe de la ONU —cuya investigación en Venezuela no fue posible— para negar la producción, procesamiento y tránsito de drogas en Venezuela. Cabello afirma que Venezuela no es país de tránsito y acusa a la DEA de ser «el único cartel de droga que opera a la luz de todo el mundo».

Del mismo modo, el analista colombiano sostiene que el primer Cartel de los Soles que hubo en América Latina fue Cuba, con Fidel Castro a la cabeza facilitando el tránsito de cocaína desde Colombia —Cartel de Medellín, M19— hacia Centroamérica, Europa o EE. UU.

Cuba como bastión desestabilizador y motor de la estrategia

Y es que Fernando Vargas Quemba acusa a Cuba de ser el origen de la violencia regional, pues identifica a la dictadura cubana como un “bastión desestabilizante en todo el hemisferio, desde Centroamérica hasta Suramérica completa». A esto se suma el historial cubano de generar violencia «hasta en el África y en el Asia».

Recuerda que Cuba, como bastión comunista apoyado por la Unión Soviética —y ahora por China— y con «nexos con el terrorismo islámico y jihadista», ha influido en la política internacional de Venezuela.

Asimismo, Venezuela, bajo el chavismo-madurismo, es vista como otro «motor desestabilizador de la región» que utiliza sus recursos para enriquecer una élite corrupta y «financiar campañas políticas propaganda en América Latina».

Vargas Quemba alerta que «mientras no se toque el asunto de Cuba, Venezuela nunca va a ser libre. “Cuba sigue teniendo, después de Estados Unidos y Brasil, el tercer ejército poderoso de América».

La guerra híbrida y la desinformación

La desinformación es calificada como una de las piezas fundamentales de los mecanismos de guerra híbrida. Ella es claramente palpable en Colombia, Venezuela, Estados Unidos y a nivel global.

Tal circunstancia es constatable solo con observar la dinámica que opera tan pronto el secretario de Estado de Estados Unidos formula algún planteamiento, pues inmediatamente se activa la propaganda del régimen que se alinea con los otros aparatos propagandísticos de la región para sabotear y para desinformar.

La narrativa chavista —en boca de Diosdado Cabello— se vale de la «estrategia del espejo», donde se acusa a EE. UU. —específicamente a la DEA— de ser el verdadero cartel de la droga, mientras se niega la evidencia de producción y tránsito en Venezuela.

Fernando Varga también advierte que la supuesta «enemistad» de Petro con el chavismo es solo una «apariencia para demostrarle a los colombianos que él no está entregado a la tiranía venezolana para ganarse unos votos de opinión». Se recuerda que esto es similar a la postura de Juan Manuel Santos hacia Chávez antes de su presidencia.

Corrupción, control y estrategia de la izquierda en Colombia

Fernando Vargas Quemba subraya que Gustavo Petro no es el primer presidente con tendencia socialista en Colombia, pues, a su juicio, la izquierda se empoderó con el narcotráfico.

Puntualiza que la frontera de Colombia y Venezuela es extensa y foco de muchos elementos desestabilizadores, entre ellos, los sembradíos de coca sembrada en los miles de hectáreas que la conforman.

 Señala que, además del narcotráfico, la explotación ilícita de minerales —especialmente el oro— es la mayor fuente de financiamiento de la izquierda y los grupos armados. Esto, en razón del rendimiento económico que tiene y con «menos problemas que la cocaína».

Vargas estima que la llegada al poder de Gustavo Petro es consecuencia de los acuerdos de paz del gobierno de Juan Manuel Santos que detuvo las fumigaciones y la lucha contra el narcotráfico, pactó con las FARC y les entregó el poder. Ello condujo a una «situación crítica» y «altas mareas violentas» en Colombia.

La izquierda es percibida como «insaciable con el presupuesto de los países», puesto que utiliza la distribución de recursos para «mantenerse en el poder». Ejemplo es el financiamiento de «fuerzas urbanas» o jóvenes violentos, a los cuales se entregan entre $ 300 y $ 400 mensuales a más de 100 000 personas, como una estrategia de control.

Vargas Quemba también acusa la falta de control en la migración venezolana hacia Colombia. Sugiere que la falta de oposición del régimen venezolano a la salida de sus nacionales, hace suponer una estrategia de desestabilización a través de la migración desordenada. «Nos metieron mucha gente del régimen socialista para infiltrar zonas, aquí nos hicieron lo mismo». El crecimiento del Tren de Aragua sería otra señal de esto.

Debilidad de la oposición y clase política tradicional

En opinión de Fernando Vargas Quemba, existe una parálisis de la oposición, la cual no está preparada “para enfrentar un debate político con esta gente».

Asimismo, denuncia que «la derecha está infiltrada por gente que dice que es de derecha y no lo es y que termina siendo una especie de puente para que vuelvan los socialistas o para perdonarlos”.

Crítica al partido Centro Democrático de Álvaro Uribe por permitir el diálogo y arreglo político, lo que implicaría unirse «con los causantes de este daño». En tal sentido, recuerda que Uribe es en realidad socialista, pues militó en la línea liberal de Ernesto Samper y fue promotor de la amnistía del M19 en 1993. Califica su conflicto con la izquierda radical actual como una lucha entre un «socialismo radical ortodoxo» y un «socialismo, digamos, democrático».

Estima que la situación actual de Uribe se debe al cobro por haber «decapitado militarmente la cúpula de la FARC» y desmantelado grupos paramilitares y de autodefensa.

Perspectiva de Estados Unidos y la inacción

Fernando Vargas Quemba estima equivocada el ofrecimiento de recompensa por Nicolás Maduro, pues a su juicio fortalece la plataforma política del régimen venezolano ante el mundo.

Percibe a Estados Unidos como «muy laxo en este manejo con lo que era su patio de atrás». Refiere que, a pesar de la convicción estadounidense de que «el régimen venezolano es un sistema terrorista internacional que genera violencia en todo el hemisferio», no se han tomado acciones militares directas para «decapitar lo que tiene que decapitar en una operación militar que libere a Venezuela».

Implicaciones y perspectivas futuras

Fernando Vargas Quemba finaliza su disertación con la advertencia de que la situación en Colombia y Venezuela es «crítica», en razón de que el socialismo radical está avanzando y busca la unificación de los dos países bajo una misma visión política.

Plantea la necesidad de una fuerza multinacional para combatir el crimen transnacional y el terrorismo en la región, así como una postura más decidida por parte de Estados Unidos. Sostiene que, si “Cuba no logra su libertad, ni Venezuela ni Colombia encontrarán la paz”.

Vea en Sin Filtros “El Cartel de los Soles: Cuba, Petro y el plan secreto para controlar Colombia”:

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