DEA: Mercado de la cocaína colapsó debido a la pandemia de coronavirus

Un informe de la agencia antidrogas de Estados Unidos asegura que el impacto de la pandemia de coronavirus en el negocio ilegal de la droga no tiene precedentes en la historia y que el narcotráfico está ‘completamente interrumpido’ por la cuarentena que impuso el COVID-19 en varios países.

Redacción ┊ Venezuela Política

El informe sostiene que la  industria del narcotráfico ha sido “completamente interrumpida” por la pandemia y que debido a los cambios radicales en el mercado los precios se han disparado, en algunos casos, en más del 50 por ciento. 

La pandemia ha bloqueado casi todos los aspectos del comercio de drogas y los procesos de lavado de dinero,  según los reportes del Departamento de Control de Drogas con sede en Nueva York. 

Los expertos señalan que el negocio del tráfico ilícito de drogas está siendo directamente afectado por la pandemia, al igual que cualquier otro comercio legítimo. El colapso no sólo es en los países donde se producen las drogas ilegales, sino en todas las áreas de la industria, como la producción, el contrabando, el transporte y la distribución de esa empresa criminal. 

La DEA informó que los precios de la marihuana en Nueva York se dispararon un 55 por ciento desde marzo, mientras que los precios de la cocaína y la heroína aumentaron un 12 por ciento y un 7 por ciento, respectivamente, en el estado durante el mismo período de tiempo.

El informe reporta que las redes de lavado de dinero de los carteles de la droga también han sido devastadas por el efecto de COVID-19, que, además de la seguridad fronteriza más dura, ha provocado que las empresas no esenciales cierren temporalmente y los bancos cambien sus horarios.

Entre los argumentos expuestos para explicar el colapso de la industria ilegal de drogas, se señala que el COVID-19 ha causado una seguridad fronteriza más estricta, una disminución en la producción de productos químicos y la producción de drogas en los países de origen, menos viajes aéreos y tráfico de vehículos e incluso dificultades para ingresar a la ciudad de Nueva York,  que es considerada como la capital financiera del país, y que una base económica crucial para las organizaciones de narcotraficantes.

Los informes de la DEA advierten que los productores de las principales áreas de producción de Colombia, Perú y Bolivia tienen dificultades para llevar su cosecha a los compradores, que encuentran mucho más difícil contrabandear el producto final. 

Como los agricultores no pueden vender, los precios de las hojas han caído más del 70 por ciento.


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