Documento judicial de España revela la presencia de ETA y las FARC en Venezuela como terreno de entrenamiento y colaboración

Una resolución judicial de la Audiencia Nacional de España revela la presencia de ETA y las FARC en Venezuela como terreno de entrenamiento y espacio de coordinación de actividades terroristas. Un auto de procesamiento fechado el 7 de marzo de 2011, imputa a varias personas por delitos de colaboración entre los grupos terroristas y deja sentado su conexión con el régimen chavista.

El auto acusa una conspiración para cometer homicidios terroristas, así como tenencia de explosivos. Se detalla el adiestramiento de los participantes de la conspiración en el uso de explosivos y armas, así como en actividades de telecomunicaciones y propaganda.

Los acusados habrían realizado viajes a Venezuela para llevar a cabo estos procesos de entrenamiento y establece la prisión provisional y búsqueda internacional de algunos implicados.

Este caso destaca la capacidad de ETA y FARC para operar y colaborar más allá de sus fronteras geográficas habituales, así como el papel de Venezuela como un punto clave para el refugio, adiestramiento y planificación de actividades terroristas conjuntas.

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Colaboración entre ETA y las FARC en Venezuela

El Auto de procesamiento por el Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional de Madrid en el sumario 75/09 (DP 263/08) es la acción judicial que procesa a varios individuos por delitos relacionados con terrorismo, específicamente por colaboración con banda armada terrorista, tenencia de explosivos, conspiración para cometer homicidios terroristas e integración en organización terrorista.

La investigación revela una presunta colaboración entre la organización terrorista ETA y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con actividades que incluyen adiestramiento en el manejo de explosivos, armas y telecomunicaciones, así como planificación de acciones terroristas y apoyo logístico desde Venezuela.

La principal acusación es la existencia de una colaboración sostenida y organizada entre miembros de ETA y guerrilleros de las FARC, la cual se manifiesta en el adiestramiento de miembros del grupo terrorista vasco por parte de las FARC en campamentos en Venezuela.

El auto menciona que Arturo Cubillas Fontán «ha mantenido, al menos, entre los años 2004 y 2008, contacto constante, permanente, securizado y directo con la cabeza de la organización terrorista ETA y los distintos dirigentes de los comandos activos de esta, con quienes ha coordinado y ejecutado tareas directas de formación e instrucción, mejora de armamento y técnicas terroristas, además de haber aportado la correspondiente infraestructura, que lejos de ser episódicos trascienden la mera colaboración para conformar un delito de integración en la estructura terrorista ETA como dirigente de la misma, en el continente americano desde tierra venezolana”.

Venezuela: terreno de adiestramiento y capacitación terrorista

El documento judicial refiere que varios de los individuos procesados recibieron formación en el manejo de explosivos, armas y tácticas terroristas en campamentos de las FARC.

Entre ellos se encuentra Ignacio Oláscoaga Mugica (@Valenciano), quien es identificado como uno de los miembros que «impartió un curso sobre explosivos (TNT R1 C4), con especial incidencia en espoletas, iniciadores, bombas proyectadas, bombas-lapa y coches y motos-bomba» a miembros de las FARC. Este hombre también se benefició de «un segundo curso o cursillo a miembros de las FARC, esta vez sobre técnicas de secuestro de personas”.

Igualmente, se indica que José Lorenzo Ayestarán Legorburu (@ Bigotes) entrenó a guerrilleros de las FARC en 2006 en el uso de explosivos y armamento. Él y Iurgi Mendinueta Mintegi fueron a un «curso de tiro de arma larga con mira telescópica y ejercicios de arma corta» impartido por las FARC en Venezuela.

Entretanto, Remedios García Albert y Omar Arturo Zabala Padilla, miembros de la Comisión Internacional de las FARC, «visitaron los campamentos de esta organización terrorista, no participaron en la gestión ni en la organización de los cursillos sobre armamento y explosivos con miembros de la ETA que Arturo Cubillas propició, limitando su labor en los mismos al adiestramiento en labores de uso de telecomunicaciones con los guerrilleros de las FARC, así como propaganda, adoctrinamiento político, confección de materiales para su publicación en Webs, reportajes y la revista Resistencia, labores a las que se debe añadir las de apoyo logístico material, principalmente desde España».

Venezuela como base de operaciones y refugio

Del mismo modo, el Auto da cuenta de que numerosos miembros de ETA procesados viajaron a Venezuela para recibir instrucción y para reunirse con contactos de ETA y FARC.

Se mencionan los casos de Juan Francisco Arratíbel Garciandía, quien viajó a Venezuela y contactó con brigadas de ASKAPENA y Arturo Cubillas Fontán. Mientras que Iraitz Gesalaga Fernández y Francisco Javier López Peña (@ Thierry) viajaron a Venezuela para «enseñarle y hacerle cambios en el programa de encriptado ppp que Arturo Cubillas Fontán usaba para comunicarse con la dirección de ETA”.

El documento deja sentado que Venezuela servía como punto de encuentro y operación de estos grupos terroristas.

Financiación y logística

El documento hace referencia a que la colaboración también contempló aspectos financieros y logísticos para facilitar las operaciones.

En este sentido, dice que Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe (@Ata) y Arturo Cubillas Fontán entregaron € 2 000 a Javier Atristain Gorosabel y Juan Carlos Besance Zugasti para «costear gastos de desplazamiento a Venezuela, con instrucciones y contactos allí, para que ambos recibieran un curso de explosivos y armas».

Se menciona que hubo transferencias de dinero y apoyo logístico para los miembros de ETA en Venezuela, lo que incluía alojamiento y manutención. Hay referencia a toda cantidad de procedimientos logísticos para realizar encuentros y coordinar las actividades a realizar en territorio venezolano.

Se cita, por ejemplo, que el 11 de septiembre de 2008, Iraitz Gesalaga Fernández, con su pareja para la fecha, Itxaso Urtiaga Valderrama —sin participación activa en la rama— previo acuerdo con la dirección de ETA, de nuevo viajó por un mes a Venezuela desde París. Parte de estos días los dedicó a viajar a la selva desde Chichiriviche, con el objetivo de “ayudar a los amigos de la selva”, que el Auto refiere con son las FARC. Allí los instruyó en sistemas de radio, todo bajo la tutela y financiamiento de Arturo Cubillas Fontán. Regresó a Francia el 14 de octubre de 2008.

Las pruebas de los hechos

Las acusaciones se basan en diversas pruebas, incluyendo:

  • Declaraciones de agentes policiales de la Guardia Civil y la Policía Nacional.
  • Pericial informática del perito policial colombiano Freddy Bautista García.
  • Copias de documentación incautada en el ordenador de Raúl Reyes.
  • Testimonios de exguerrilleros de las FARC (identificados por sus sobrenombres como JUAN, WILSON, LINA, ADOLFO, ROSA, CÉSAR, RUBEN y PATXO).
  • Actas de declaraciones testificales por videoconferencia.
  • Reconocimientos fotográficos y declaraciones policiales.
  • Sellos y expedientes de viajes (BØR/SEJ) que vinculan a los procesados con ETA y FARC.

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