Las redes de Hezbolá en América Latina le sirven a la organización terrorista libanesa vinculada a Irán como agentes para llevar a cabo una serie de actividades ilícitas en la región dirigidas a financiar sus ataques contra intereses israelíes, judíos y estadounidenses.
Así lo establece Marzia Giambertoni, analista política de la organización de investigación Rand, experta en seguridad nacional y terrorismo y Medio Oriente, quien en “Redes de Hezbolá en América Latina. Posibles implicaciones para la política y la investigación en EE. UU.”, analiza el modus operandi y evolución del grupo terrorista en Latinoamérica.
La especialista es uno de los pocos investigadores que procura establecer y entender las actividades de la red de Hezbolá en la región latinoamericana, en especial en Venezuela y en la denominada Triple Frontera —Paraguay, Brasil y Argentina—, así como su conexión con Irán y su estrategia de influencia en la zona, de modo de comprender las políticas de seguridad de Estados Unidos.
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La potencial amenaza de Hezbolá en América Latina
A pesar de la creciente presencia de Hezbolá en América Latina, en los últimos años Estados Unidos le ha restado poca importancia al asunto a la hora de abordar el terrorismo transnacional. Esto aun cuando las actividades del grupo terrorista en la región representan amenazas potenciales para la seguridad nacional estadounidense.
Esta situación —el poco abordaje del problema— ha creado una importante brecha de conocimiento en los estudios existentes, circunstancia esta que le da valor a esta investigación de Marzia Giambertoni que aborda los mecanismos de financiación ilícita, las operaciones violentas y los centros operativos clave de Hezbolá en América Latina.
La especialista hace referencia a las actividades irregulares de Hezbolá en el contexto más amplio de las actividades diplomáticas, económicas y culturales regionales de Irán. La exploración identifica los principales centros operativos, las actividades ilícitas documentadas y la influencia de Irán como patrocinador clave.
Evolución y motivaciones de Hezbolá en América Latina
La organización libanesa chiíta Hezbolá fue fundada en 1982 y, desde entonces, mantiene vínculos fuertes con Irán. Opera como partido político, movimiento social y grupo militante, pero el terrorismo y las actividades ilícitas son su leitmotiv en procura de enfrentar y destruir a Estados Unidos, a Israel y al judaísmo.
A partir de la década de 1990, Hezbolá expandió su red y diversificó sus fuentes de ingresos en Europa, Asia y América Latina, siendo su principal en esta última, la recaudación de fondos para sus actividades globales y en el Levante — cuenca oriental del mar Mediterráneo—. La investigación refiere que, probablemente, las sanciones de EE. UU. contra Irán pudieran haber catalizado esta diversificación financiera.
Si bien, el régimen iraní patrocina entre el 70 y 80 % de las actividades terroristas de Hezbolá, igualmente las actividades criminales desarrolladas por las redes del en América Latina, complementan notablemente las finanzas de la organización. Hablamos de narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de personas, minería ilegal, robo de identidad y lavado de dinero.
Ataque de intereses de Israel y EE. UU.
La investigación establece que las actividades de Hezbolá en América Latina también están dirigidas a atacar intereses israelíes y estadounidenses en la región.
Se advierte que la disminución de análisis verificables de dicha actividad en la zona es preocupante, a pesar de los riesgos potenciales que plantean dichas operaciones. Una circunstancia —y la consecuente reducción de la vigilancia— podría derivarse del cambio en las prioridades de EE. UU., que desvió sus recursos y atención hacia desafío que le plantean China y Rusia.
Del mismo se alerta en el estudio que el debilitamiento de Hezbolá en Siria, al igual que la disminución del conflicto en el Medio Oriente, podrían animar a los aliados y agentes del grupo terrorista en América Latina, dado que la supervisión es menor en la región.
Indica que la posible transición de liderazgo en Hezbolá luego de las muertes de Hassan Nasrallah y su presunto sucesor, podría generar volatilidad en sus operaciones internacionales, lo que incluye sus células durmientes en EE. UU. y América Latina.
Actividades ilícitas y documentación de Hezbolá en América Latina
El estudio hace un análisis de las principales actividades ilícitas a las que Hezolá se dedica en América Latina con miras a su financiamiento.
Veamos:
Contrabando de drogas y mercancías
Se documentaron casos de individuos vinculados a Hezbolá que están involucrados en el tráfico de drogas. Esto incluye el caso de Chekri Harb en Colombia, quien fue arrestado en 2008 por operar una red de contrabando de cocaína negra que pagaba al grupo terrorista un impuesto del 12 %. También la Operación Camel en 2006, a la par de su participación en el tráfico de armas, cigarrillos ilegales y piratería digital.
Explotación de recursos naturales
Se evidenció el interés de Irán y redes afiliadas en las reservas de oro de Venezuela como medio para evadir sanciones. Aunque la participación directa de Hezbolá es difícil de verificar, la relación entre Irán y Venezuela sugiere oportunidades para el grupo.
Robo de identidad
Se ha establecido que redes conectadas con Hezbolá participan en la producción de documentos falsificados destinados a facilitar el movimiento de agentes operativos del grupo terrorista.
Crímenes financieros
Se documentaron sofisticadas operaciones de lavado de dinero, como las redes de Ayman Joumaa y Assad Ahmad Barakat en Argentina. Sin embargo, la dirección organizacional precisa no es del todo clara.
Los esfuerzos del Departamento de Seguridad Nacional del Departamento de Estado, de la DEA, el FBI y Departamento del Tesoro, de Estados Unidos, parecieran insuficientes ante la persistencia de las redes de Hezbolá en América Latina con el apoyo de comunidades de la diáspora libanesa en la región.
Ataques y espionaje
Hezbollá mantiene redes en América Latina con el doble propósito de recaudar fondos y, potencialmente, llevar a cabo ataques a instalaciones israelíes, instituciones de la comunidad judía e intereses estadounidenses en la región.
Recientemente se frustraron maniobras violentas, como el desmantelamiento de una célula sospechosa en Brasil en noviembre de 2023, la cual planeaba ataques contra objetivos judíos.
Los atentados terroristas de Hezbolá contra la embajada israelí (1992) y el centro comunitario AMIA (1994) en Buenos Aires, así como el atentado contra un avión comercial en Panamá (1994), constituyen parte del historial de acciones violentas de la organización terrorista en la región.
Se documentaron actividades de vigilancia de posibles objetivos, como el caso de un agente arrestado en Perú en 2014 y la vigilancia de embajadas israelíes y estadounidenses en Panamá por Samer El Debek.
Centros operativos clave de Hezbolá en América Latina

Como centros operativos de Hezbolá en América Latina se cita, por un lado, el área de la Triple Frontera (Argentina, Brasil, Paraguay), así como Venezuela. En el primero, desde principios de la década de 1980, y en el segundo, desde 2013, luego de la elección de Nicolás Maduro.
La Triple Frontera, donde hay una importante población libanesa-musulmana, plantea desafíos en el control fronterizo y la vulnerabilidad de la misma facilita actividades ilícitas.
Entretanto, Venezuela, bajo los regímenes de Hugo Chávez y Maduro, ofrece un entorno permisivo para Hezbolá a través de la colaboración que le brindan funcionarios gubernamentales en inteligencia, obtención de armas, documentos de identidad y movimiento de operativos. Se han identificado figuras clave como Fawzi Kan’an y Ghazi Nasr al-Din.
La alianza estratégica entre Irán y Venezuela fortalece la posición regional de Hezbolá al proporcionarle recursos, protección diplomática y flexibilidad operativa. El rol de aerolíneas estatales como Conviasa es fundamental en el transporte de operativos y mercancías ilegales. Igualmente, la Isla de Margarita emerge como un centro para entrenamiento paramilitar.
Influencia de Irán en América Latina
Irán desarrolló una estrategia integral para expandir su influencia en América Latina a través de diplomacia cultural, operaciones mediáticas e iniciativas educativas. Aquí se inscribe la traducción y distribución en español de la autobiografía del líder supremo de la revolución iraní, Ali Khamenei, como ejemplo de su estrategia de «poder blando» para propagar su ideología.
Asimismo, HispanTV, un canal de noticias iraní en español es la principal voz de Irán para audiencias hispanas. Un medio de promueve sus valores y su postura sobre eventos internacionales, a menudo criticando a EE. UU.
La investigación apunta que, aunque las operaciones encubiertas de Irán involucran a Hezbolá como proxy, son en gran medida opacas. Se cree que las misiones diplomáticas iraníes podrían funcionar como centros para actividades encubiertas y diseminación ideológica.
Se sabe de operaciones concretas como el uso de Conviasa para contrabando y la participación en la minería ilegal de oro en Venezuela como fuentes de financiación para Irán y Hezbolá.
Descuido estadounidense
Es evidente el descuido de Estados Unidos respecto a las actividades de Hezbolá en América Latina. La última audiencia pública parte del Congreso de EE. UU. enfocada en el tema, ocurrió en 2015.
Del mismo modo, el estudio señala la obsolescencia de los informes gubernamentales más recientes. De hecho, el análisis exhaustivo más reciente del Servicio de Investigación del Congreso data de 2016. También la literatura académica es escasa y de enfoque limitado.
Estados Unidos enfrenta una brecha de conocimiento crítica sobre las redes de Hezbolá en América Latina en un momento potencialmente importante en razón de los cambios en la dinámica regional tras los ataques de Hamas en octubre de 2023 y la respuesta israelí.
Se apunta que las acciones encubiertas de Israel contra el liderazgo de Hezbolá impulsarían al grupo a tácticas más agresivas a través de sus redes latinoamericanas. La degradación de la organización terrorista en el Líbano podría derivar en el mayor uso de su infraestructura en América Latina.
Las redes de Hezbolá en América Latina podrían explotar vulnerabilidades fronterizas, manipular rutas de tráfico existentes hacia EE. UU. y utilizar redes criminales para inteligencia o apoyo operativo dentro de Estados Unidos.
Recomendaciones para Estados Unidos
El informe plantea un conjunto de recomendaciones dirigidas a las autoridades de Estados Unidos, especialmente el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa:
- Establecer un grupo de trabajo interinstitucional sobre amenazas transnacionales en las Américas para supervisar esfuerzos, reportar evaluaciones desclasificadas, impulsar iniciativas legislativas y coordinar estrategias.
- Fortalecer la coordinación e intercambio de información no clasificada entre la Oficina de Inteligencia y Análisis de DHS y la Agencia de Inteligencia de Defensa del Departamento de Defensa, mediante asociaciones público-privadas, desarrollo de inteligencia de código abierto, programas de concientización para la policía local, protocolos de intercambio con socios regionales, participación académica y colaboración con cámaras de comercio.
- La Oficina de Inteligencia y Análisis de DHS debe evaluar de manera integral no clasificada el asunto para llenar la brecha de conocimiento público existente.
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